Los Vilars Rurals tienen la particularidad de organizarse no como un edificio unitario, sino formando una agrupación de construcciones menores, a modo de pequeño pueblo en entornos naturales únicos. Este entorno rural es ya en cierto modo una sugerencia a la principal mejora que se ha llevado a cabo, que es la sustitución de las antiguas calderas de gasóleo por otras nuevas de biomasa. Los beneficios que ello conlleva ya son ampliamente conocidos, tanto por la mejora de eficiencia de los equipos nuevos, como por la drástica reducción de emisiones de CO2 que representa el nuevo combustible, como para la imagen del complejo hotelero, y también e indirectamente para el entorno rural, como creación de destino, y por la activación económica que representa la explotación forestal para la producción del combustible.

Si bien hay pequeñas diferencias entre las actuaciones emprendidas en los tres emplazamientos, se puede concluir que además de la instalación de la caldera de biomasa además se han implementado otras muchas medidas complementarias como son la instalación de variadores de frecuencia en las bombas, la nueva iluminación LED y varias medidas destinadas a minimizar las perdidas térmicas en varios puntos. Estas últimas son la mejora del aislamiento térmico en conductos e intercambiadores, la instalación de cortinas de aire o plástico en cámaras frigoríficas y la instalación de manta térmica en jacuzzis.

No sólo se ha actuado en equipos, sino que también se ha incidido en el apartado de la gestión, incorporando un control central con gestión remota, reprogramando los sistemas domóticos para reducir el consumo energético y reduciendo el tiempo de filtraje de piscina y cambio al periodo P6. Además, el sistema de gestión remota genera implícitamente una monitorización de consumos, puesto que se obtiene información discriminada sobre consumo de agua fría, de energía térmica para ACS, de electricidad en habitaciones, de electricidad en iluminación de espacios comunes, electricidad en fan-coils y energía térmica en calefacción y refrigeración.

Los resultados combinados de todas las medidas incorporadas llevan a unas drásticas bajadas en el consumo de gasóleo, de hasta el 95’1%, y de electricidad de hasta el 40’25%, los dos en el caso de Cardona. Añadiendo el consumo en biomasa, el resultado total es que hay un ahorro en kWh de hasta un 12% en el caso de Sant Hilari Sacalm. Sumando los ahorros de emisiones de los tres Vilars Rurals se dejan de verter a la atmosfera 484’2 T de CO2 al año.Vilars Rurals Caso