Dependiendo de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, la OECC es la Dirección General que trabaja para formular la política nacional de cambio climático, de conformidad con la normativa internacional y comunitaria en la materia, proponiendo normativa y desarrollando los instrumentos de planificación y administrativos que permitan cumplir con los objetivos establecidos por dicha política, desde el punto de vista de la mitigación y de la adaptación a los efectos del cambio climático. A nivel internacional, la OECC es la unidad del MAGRAMA que participa en las negociaciones sobre cambio climático, tanto en el ámbito de Naciones Unidas como en el de la Unión Europea.

Más info: www.magrama.gob.es


Susana Magro Andrade Directora Oficina Española de Cambio Climático Secretaría de Estado de Medio Ambiente Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

Susana Magro Andrade
Directora Oficina Española de Cambio Climático
Secretaría de Estado de Medio Ambiente
Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente

¿Es posible detener el cambio climático?

De acuerdo con los Informes de Evaluación del IPCC podemos concluir cómo el cambio climático es inequívoco y las medidas de mitigación y reducción de emisiones podrán contribuir a frenarlo, pero no lo harán desaparecer.

El objetivo es limitar el aumento de la temperatura media global a 2ºC, señalado como línea roja por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) para asegurar que los impactos del cambio climático no producen daños irreversibles al Planeta.

Dicen que las crisis surgen las oportunidades…

En efecto, la lucha contra el cambio climático puede considerarse como una gran oportunidad para implantar nuevas formas de producción y consumo más eficientes en el uso de los recursos naturales, en particular, de los recursos energéticos, que permitan alcanzar el objetivo ambiental a la vez que contribuyan a una mayor seguridad e independencia energética.

España se encuentra entre los países de la Unión Europea con una mayor tasa de dependencia energética, ¿en qué se traduce esto?

De acuerdo con los datos de Eurostat, España necesita importar el 70,5% de la energía que consume, muy por encima del 53,2% de media comunitaria. Por este motivo, resultan de especial importancia para nuestro país las conclusiones sobre el Marco 2030 de Clima y Energía que fueron aprobadas el pasado mes de octubre por el Consejo Europeo de Jefes de Estado y que marca el camino que seguirá la política energética y de lucha contra el cambio climático en Europa hasta el año 2030. Las conclusiones aprobadas reconocen que es imprescindible avanzar hacia una Europa interconectada energéticamente y avanzar en las interconexiones de la Península Ibérica con el resto de Europa, hecho que no sólo va a beneficiar a España y a Portugal, sino a toda la Unión Europea puesto que contribuirá a hacer realidad un futuro energético común, un mercado interior de la energía, que aportará seguridad de suministro y más capacidad de introducción de energías limpias.

Cerca del 60% de las emisiones de GEI de la Unión Europea provienen de los llamados sectores difusos, entre los que se encuentra el sector de la edificación hotelera. ¿Es eficiente la planta hotelera española?

El sector hotelero constituye una pieza clave de la actividad turística de nuestro país puesto que en 2012 había en España cerca de 17.000 (16.928) instalaciones hoteleras con 1.742.324 plazas. Las instalaciones de ocio y hoteleras suponen más de 107 millones de metros cuadrados construidos, según datos del Ministerio de Fomento.

Distintas estimaciones nos indican que, cada ocho años, las instalaciones hoteleras deben de realizar una actualización y reforma de sus instalaciones. Esto constituye, sin duda, una magnífica oportunidad para integrar la eficiencia energética entre los objetivos a lograr en sus reformas.

Es necesario destacar que los hoteles tienen un alto potencial de reducción de consumo de energía y, por tanto, de contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Cuál es la hoja de ruta de los sectores difusos?

Hemos desarrollado un modelo que incluye un total de 43 medidas encaminadas a la reducción de emisiones. Se trata de un modelo flexible, que permite evaluar la necesidad de adoptar cada una de estas medidas.

La “Hoja de Ruta de los sectores difusos a 2020” analiza las medidas no sólo por su potencial de mitigación de emisiones sino, también, por sus costes y otros beneficios asociados que puedan producir, como la generación de empleo estimada y la actividad económica.

¿En qué consiste el objetivo “20/20/20”?

La Unión Europea aprobó en 2008 el Paquete Europeo de Energía y Cambio Climático 2013-2020, que establece objetivos concretos para 2020 en materia de energías renovables, eficiencia energética y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero:

  1. Reducir las emisiones totales de gases de efecto invernadero en 2020, al menos en un 20%, respecto de los niveles de 1990.
  2. Alcanzar el objetivo del 20% de consumo de energías renovables en 2020.
  3. Mejora de le eficiencia energética en un 20% para el año 2020.

En el caso de España, se nos asignó un objetivo de reducción para 2020 del 10% de nuestras emisiones en sectores difusos, respecto a 2005.

¿Cómo motivar al sector turístico y hotelero para que reduzca su huella?

Las herramientas fundamentales son la sensibilización y la información, acompañadas con programas de ayudas a la eficiencia energética. Los clientes están cada vez más concienciados con el respeto al medio ambiente y con el desarrollo de prácticas sostenibles y, por tanto, son exigentes y valoran aquellas instalaciones hoteleras que destacan por sus prácticas eficientes y ambientalmente sostenibles.

¿Algún programa estatal a destacar?

El Programa de Ayudas para la Rehabilitación Energética de Edificios Existentes del Sector Residencial (uso para vivienda y hotelero) conocido como PAREER y que gestiona el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía. A este programa se pueden presentar aquellos hoteles con epígrafe de actividades económicas 681.

En cuanto al Plan de Impulso al Medio Ambiente PIMA SOL, una iniciativa destinada a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del sector turístico español, ¿cuál ha sido el balance?

A fecha de febrero de 2015, se han recibido un total de 22 solicitudes, de las cuáles ocho disponen de informe favorable, cuatro están pendientes de aclaraciones y diez han sido desestimadas.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), comprará las reducciones de emisiones directas de gases de efecto invernadero que se produzcan en los hoteles mediante los proyectos de renovación, contando con una dotación económica de 5,21 millones de euros.

¿En qué consiste el comercio de derechos de emisión de CO2?

El comercio de derechos de emisión de CO2 es un instrumento de mercado, mediante el que se crea un incentivo o desincentivo económico que persigue un beneficio medioambiental. En concreto, que un conjunto de plantas industriales reduzcan colectivamente las emisiones de CO2.

En nuestro país, se puso en marcha el 1 de enero de 2005, como medida fundamental para fomentar la reducción de emisiones de CO2 en los sectores industriales y de generación eléctrica.  En la actualidad, este régimen afecta a casi 1.100 instalaciones y representa un 45% de las emisiones totales nacionales de todos los gases de efecto invernadero.

Otra herramienta de compensación es el Registro de huella de carbono, ¿cómo funciona y para qué sirve?

El Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción es una herramienta que se ha creado para que las organizaciones con actividad en el territorio nacional que lo deseen puedan inscribir su huella de carbono en un registro voluntario y reconocido oficialmente. Las organizaciones que inscriben su huella de carbono deben presentar también un plan de reducción de emisiones y, si llevan a cabo una reducción de las mismas, el registro también les otorga ese reconocimiento. A las organizaciones inscritas se les entrega un sello oficial que refleja si han calculado, reducido y/o compensado su huella de carbono.

¿Se está despertando una conciencia ambiental?

La sociedad española ha mejorado, sin duda, su conciencia ambiental. De acuerdo con los datos del informe “La respuesta de la sociedad española ante el cambio climático 2013” (Fundación Mapfre-Universidad de Santiago), 9 de cada 10 españoles cree que el fenómeno del cambio climático existe y que está provocado principalmente por factores humanos, y 6 de cada 10 considera que es una amenaza a la que se le atribuye menos importancia de la que en realidad tiene.

El cambio climático, la variación global del clima de la Tierra, constituye el mayor reto ambiental al que se enfrenta toda la sociedad en su conjunto, con efectos sobre la economía global, el bienestar social y la salud.

¿Cuál es nuestra responsabilidad como ciudadanos?

Resulta esencial que el ciudadano conozca y entienda qué consecuencias tienen nuestros actos cotidianos en la generación de emisiones de CO2, es decir, hay que poner en directa relación nuestras acciones y los resultados de las mismas que se traducen en emisiones de gases de efecto invernadero. No debemos olvidar que el 30% del consumo total de energía en nuestro país procede de los hogares y del uso del vehículo privado lo que pone de manifiesto el papel fundamental que jugamos los ciudadanos a la hora de emitir CO2 dependiendo de qué compramos, cómo usamos la energía y los electrodomésticos y qué medios de transporte utilizamos.

En este sentido, recomiendo visitar la sección de cambio climático de la página web del MAGRAMA donde tenemos un apartado denominado “Tu contribución” que quiere ayudar al ciudadano, facilitando sencillos consejos que todos ponemos poner en práctica a la hora de reducir las emisiones de CO2.