El arte tiene múltiples formas, haciendo que  la expresión artística de uno no tenga límites. Escultura, pintura, teatro y muchos otros métodos artísticos permiten expresar al mundo la concepción que se tiene de éste. El street art, en concreto, permite crear piezas de arte en lugares urbanos, alcanzando un número de personas mucho más amplio que muchos lugares de arte privados.

El street art ha sido condenado muchas veces como vandalismo, hecho que lo ha criminalizado, dejando de lado la magnitud de sus mensajes y el logro de los artistas que lo realizan. Por suerte, son muchas las ciudades que quieren contar con artistas del spray para crear una obra de arte en sus muros, y así expresar de una forma diferente la vida de la ciudad.

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Nevercrew es una duo de artistas suizos que trabajan sobre muros para concienciar a la población de que algo no va bien. Christian Rebecchi y Pablo Togni son los encargados de mostrar a los ciudadanos que, si no cambiamos nuestra manera de comportarnos de cara al planeta, acabaremos por destruirlo, sin vuelta atrás. Gracias a sus magníficas piezas pintadas en ciudades como Manchester, Vancouver, Nueva Delhi o Grenoble, la conciencación sobre la importancia de preservar el medio ambiente se incrementa.

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Además de hablar sobre sostenibilidad y medio ambiente, las obras de Nevercrew critican también el estado actual de muchos países opuestos a la inmigración, fenómeno de actualidad en muchos telediarios, pero que nadie ha sido capaz de solventar. Estos temas, muchas veces poco tratados en la esfera pública aparte de en los medios, son expuestos de forma abierta y natural al público para poder discutir sobre ellos, tratar de buscar una solución y entender la posición de los gobiernos sobre muchos de ellos.

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Existen ya muchos artistas de street art reivindicativos, como Banksy, y cada uno con su  estilo personal y diferenciado pretenden denunciar las injusticias del planeta para intentar erradicarlas. Ha quedado más que demostrado que el street art no es un acto de rebeldía que destroza el mobiliario urbano, sino que es una manera diferente de exponer problemas sociales reales a una esfera pública poco abordada: los muros.