Los buffets de hoteles acostumbran a ser todos los mismos: bandejas de fiambres, con queso de bola, jamón cocido, pavo y salchichón- nunca varían, siempre están presentes en cualquier buffet de desayuno alrededor del mundo-, fruta insípida cortada en taquitos y con una presentación que deja bastante que desear, un tradicional desayuno inglés, y, de vez en cuando, algún elemento novedoso, que deja de serlo pasadas las horas del desayuno.

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Un desayuno tradicional en un hotel

La gastronomía de calidad y creativa es un elemento que los huéspedes buscan encontrar en un hotel, pese a que muchos saben que difícilmente van a conseguir degustar un desayuno, por una vez,  diferente. Es por ello que Josep Moré, experto en creatividad gastronómica, propone una serie de cambios a la hora de presentar el buffet del desayuno para conseguir dar un giro de 360º a la concepción que tenemos de la comida más importante del día.

No todo es innovar en la comida que se ofertan en los restaurantes de los hoteles: uno de los elementos más importantes, según Moré, es la vajilla. Todos los hoteles cuentan con vajillas blancas, convencionales, poco llamativas. Por lo tanto, es posible que si innovamos en este sentido el cliente ya vea de forma muy distinta el buffet. Moré aconseja utilizar madera barnizada, un elemento que destaca y se diferencia de la tradicional vajilla que podemos adquirir en cualquier gran superficie.

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Una nueva forma de ver el buffet

Además, innovar en el campo de la decoración es algo muy importante. La mayoría de hoteles decora sus bandejas de productos con arreglos a base de frutas o de hojas falsas de ensalada, hecho que, además de ser repetitivo, tiene un aire del pasado. Es importante, pues, tomar la decoración de los buffets como si fueran escaparates, puesto que, al final, son elementos que están hechos para atraer. La creatividad es muy importante en este sentido.

Por último, la innovación debe encontrarse también en la cocina. Está bien poder contar con pastas, huevos revueltos y fiambres, pero también  es necesario sacar el lado más creativo en la cocina para poder proporcionar unos platos suculentos y divertidos. Si enamoramos al estómago, será mucho más fácil conseguir el estima de nuestros clientes.

Hay hoteles que ya dedican su esfuerzo en proporcionar desayunos de calidad y muy atrayentes para sus huéspedes, como por ejemplo el Hostal Spa Empúries, que gracias a proporcionar productos de la zona y de proximidad, además de cuidar cada detalle- desde la vajilla a la disposición de las mesas, frente al mar-, consigue dejar a cualquiera boquiabierto.

Así que ya saben: para mejorar la experiencia de los clientes, lo mejor es enamorar sus paladares.