La Organización Mundial del Turismo (OMT) y el Gobierno de la República Popular de China organizarán la primera Conferencia Mundial sobre Turismo para el Desarrollo en Beijing del 18 al 21 de mayo de 2016. Con el lema de «Turismo para la paz y el desarrollo», el evento aspira a abrir un debate de alto nivel sobre la contribución del turismo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

En el debate de la conferencia, llamado “El Desarrollo sostenible a través del turismo”, se investigarán las herramientas que puede usar el turismo para contribuir a los 17 objetivos de desarrollo sostenible. Entre ellas, la capacidad de crear empleo, de promover la cultura local y de actuar como agente de cambio en las prácticas de consumo y de producción hacia un modelo más sostenible.

El moderador y presentador de esta conferencia será Richard Quest, corresponsal de la CNN, y se debatirán las posibilidades que tienen los países para aunar sus estrategias de desarrollo nacional con los ODS.

«El turismo es uno de los sectores económicos más dinámicos, con una alcance global notable, y por ello su aportación al logro de los ODS puede ser importante, especialmente en las áreas de creación de empleo, consumo y producción sostenibles así como conservación de los recursos naturales», afirmó el Secretario General de la OMT, Taleb Rifai.

En la conferencia se realizarán también dos sesiones ligadas a la pobreza y a la paz, y de qué manera se puede conseguir mejorar la situación de países como China gracias a un turismo responsable y sostenible.

El impacto positivo del turismo está detrás de la decisión de las autoridades chinas de lanzar en el decimotercer periodo del plan quinquenal, un plan de desarrollo turístico de alcance nacional, para conseguir que, en el año 2020, un 17% de las personas sin recursos del país salgan de la pobreza.  Según el plan, la CNTA y la Oficina de Atenuación de la Pobreza y Desarrollo del Grupo Director del Consejo de Estado de China esperan que para 2020 haya tres millones de negocios de turismo rural que reciban 2.000 millones de visitantes anuales, lo que haría que cada año dos millones de personas de zonas rurales de China dejaran de ser pobres. Los ingresos totales generados, según estimaciones, podrían superar el billón de yuanes y beneficiar a 50 millones de habitantes de zonas rurales.