Desde la década de los sesenta, el turismo en las Islas Canarias no ha dejado de aumentar, siendo uno de los destinos clave del turismo en España. Con la llegada masiva de turistas de todas partes del mundo, en su mayoría alemanes, ingleses, franceses y españoles, el sector turístico de las Islas ha tenido que repensar su estructura hotelera, ampliándola de manera grandilocuente.

En parte, el turismo es bueno para la población canaria, puesto que genera empleo, aporta beneficios al producto interior bruto y mejora muchas áreas de las islas. Pero el turismo en masa es también un peligro para la naturaleza, el ecosistema y los parajes de las Islas Canarias.

La ampliación de la planta hotelera y de las atracciones turísticas ha sido tan masiva que uno de los parajes naturales más conocidos de las Islas se encuentra hoy en peligro, puesto que ve reducir su terreno. Hablamos de las dunas, enormes montículos de arena que forman desiertos en el centro de Gran Canaria y al norte de Fuerteventura.

gran-canaria20

Las Islas Canarias disfrutan de un tiempo tropical, que propulsa la creación de estos desiertos. A partir de la década de los sesenta, estos espacios vírgenes y de gran interés natural y turístico empezaron a ver su extensión peligrar, hecho que a día de hoy ha causado la pérdida del 25% en el caso del desierto de Gran Canaria y en un 12,9% en el caso del desierto de Fuerteventura.

7923114772_1216aa7f5b_b1

Estos datos han sido recogidos por  el Instituto de Oceanografía y Cambio Global de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (IOCAG) y publicados en la Revista de los Estudios de las islas, una publicación canadiense apoyada por la UNESCO. Con esta publicación, se pretende alertar a los constructores y a los propios viajeros del peligro de erradicar una zona natural tan importante del ecosistema canario, puesto que el ritmo de aceleración del turismo en la zona no ha frenado desde su inicio.

Son noticias como esta la que remarcan la necesidad de un cambio estructural en el turismo español. El turismo puede disfrutarse de la misma manera sin tener que recurrir a la destrucción de nuestros parajes naturales.