La Casa del Castell es un hotel de tres estrellas situado en Móra d’Ebre, un entorno rodeado de arrozales, del río Ebro y de los magníficos parajes naturales rocosos, característicos de la zona. El Delta del Ebro es una zona conocida por su increíble naturaleza y la variedad de sus especies, sobretodo aves y peces.

Este pequeño hotel no sólo destaca por su exclusivo diseño y su entorno. Gracias a los elementos de construcción pasivos, el hotel se considera el primer hotel de España con medidas Passivhaus, aunque aún esté por certificar. Con el afán de construir un hotel totalmente sostenible y eficiente, los arquitectos de La Casa del Castell emplearon elementos naturales para la edificación. El hotel se compone de dos sistemas ecológicos constructivos diferentes: el primero, realizado con hormigón celular, y el segundo, con madera y fibra de madera para el aislamiento. El hormigón celular se realiza a partir de un proceso no tóxico y no perjudicial para el medio ambiente, mientras que la fibra de madera proviene de bosques europeos controlados y no emite ningún tipo de CO2.

Gracias a sus características Passivhaus, el hotel necesita muy poca energía para funcionar, puesto que los elementos constructivos permiten un aislamiento perfecto de las estancias. Esto permite reducir los gastos en refrigeración y calefacción, hecho que a la larga de la misma forma los gastos en mantenimiento. De esta manera, la energía que utiliza el hotel es la estricta y necesaria.

El objetivo del hotel, desde su inauguración, ha sido convertirse en un espacio familiar y tranquilo, respetuoso con el entorno y el medio ambiente. Con sólo cuatro habitaciones, tres de ellas dobles y una suite familiar con capacidad para cuatro personas, el ambiente que se respira en el pequeño hotel es de tranquilidad, intimidad y relajación. La Ribera del Ebro es un entorno con pocos hoteles, por lo que la Casa del Castell es también una manera de dinamizar turística y económicamente la zona.

El diseño del hotel, ecléctico y muy atractivo, es otro de los atractivos de La Casa del Castell. Con una combinación de colores terrosos, verdes y azules, se consigue una harmonía perfecta que podemos ver tanto en las habitaciones como en los espacios comunes. Allá donde se pose nuestra mirada, encontraremos un sofá, cojines para sentarse y relajarse y muebles de diseño incomparable.

Además de los elementos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, uno de los principales objetivos de La Casa del Castell es mostrar las oportunidades gastronómicas de la región a sus visitantes, que cada vez más apuestan por un turismo rural y de calidad. Para ello, el hotel cuenta con un espacio culinario propio, The Kitchen, y una vermutería. En The Kitchen, los desayunos no son la única sorpresa para los comensales. El hotel organiza talleres de catas de vinos y aceites de la zona, eventos profesionales, cenas pop-ups y mucho más, para el deleite de sus huéspedes. La vermutería, especialista en vermut, ofrece también platillos de productos de Km. 0 y un espacio único para relajarse a la sombra del castillo de Móra d’Ebre.

En definitiva, todos los elementos que componen la Casa del Castell convierten la estancia en el hotel en un momento para descansar y alejarse de la rutina.