Ubicado en el campo andaluz entre la Costa del Sol y Granada a unos 14 kilómetros del Santuario de la Virgen de Gracia y cerca también de la Sierra de Loja, este hotel de lujo convive en un entorno natural único con el que se integra excepcionalmente gracias a todas las medidas medio ambientales y los criterios de sostenibilidad que han implementado.

El Hotel Barceló La Bobadilla ofrece al huésped múltiples emociones gracias al respeto por su entorno natural: eje de su responsabilidad social y desarrollo sostenible. Así pues, el factor constructivo, ha sido concebido para su integración en el entorno con el menor impacto visual y ambiental posible  dando cabida a múltiples iniciativas que contribuyen a la preservación del medio ambiente. Entre dichas iniciativas el hotel motiva a sus empleados a comprometerse activa y responsablemente con la conservación del entorno, respetando así las exigencias legales, recomendaciones y procedimientos establecidos por el grupo con la finalidad de reducir la huella ecológica y la emisión de CO2.

Asimismo, desde el Grupo Barceló y su magazine interno “B-Ecology” se muestran los hoteles que han mejorado su gestión de suministros, pero además, incluyen sugerencias, consejos y propuestas de mejoras para que todos los hoteles de la cadena vayan implementando nuevas medidas y sientan con ello que van aportando en su carrera por la sostenibilidad.

Las instalaciones del hotel Barceló La Bobadilla cuentan con dos máquinas de aire acondicionado con recuperación de calor utilizando el primer acumulador para el incremento de temperatura del agua fría. Los depósitos de entrada de agua del hotel se encuentran a 50 metros de altura sobre el nivel de los jardines con lo que el agua baja a una presión de 5 atmósferas y el hotel riega sin necesidad de motor ni gasto, aprovechando la fuerza de gravedad.

El proyecto arquitectónico consiguió que se pasara de un planteamiento disperso territorialmente hablando y de obra nueva, a uno concentrado en la recuperación de una antigua finca existente. Se trata de un ejemplo de cómo un edificio puede proteger 350 ha, y a su vez, éstas dar cobijo a un edificio. Además de los criterios bioclimáticos, el hotel cuenta con una climatización a partir de biocombustible, obtenido de los huesos de aceitunas, siendo el único hotel de 5 estrellas gran lujo que utiliza la biomasa del hueso de aceituna como fuente de energía para su calefacción y agua caliente.

Como huéspedes, cada habitación es única en el Barceló La Bobadilla. Combinan suelos empedrados, maderas nobles y baños árabes de mármol de forma distinta para transportar al visitante a una estancia diseñada exquisitamente y con vistas al campo. El lujo aparece desde el primer al último instante en este capricho andalusí y, por eso, numerosos monarcas, emires y celebridades lo han elegido para sus vacaciones exclusivas en Granada.

Pero es un lujo especial. El hotel es un símbolo de la tendencia Slow Travel, que invita al viajero a olvidarse de itinerarios y relojes, relajarse y conectar con el entorno. Las propuestas son limitarse a estar en un solo destino durante varios días y leer, saborear la cultura local, caminar, hacer picnics y, en definitiva, dejarse llevar por una rutina rica y reparadora.

Si alguien desea una experiencia en el enclave andaluz más auténtico y relajado, el Hotel La Bobadilla ofrece una oportunidad única.