Ignasi Capellà_bajaDCB Turisme i Desenvolupament Local es una empresa dedicada a la dinamización del turismo, especialmente desde la óptica del turismo responsable y sostenible. Actúa sobre todo en destinos maduros o zonas con poca incidencia turística pero con alto potencial de desarrollo. Mediante análisis internos, estudios de mercado, planes de reestructuración turística y asesoramiento a destinos y empresas turísticas, DCB pretende mejorar la calidad y competitividad turística de las zonas en peligro de estancamiento gracias a la sostenibilidad.

Hablamos con Ignasi Capellà, sociólogo con más de cinco años de experiencia profesional en el desarrollo económico y turístico, comunicación y marketing digital, programas europeos y comercio internacional. Además, está especializado en nuevas tecnologías aplicadas al turismo. Gracias a sus proyectos en consultoría turística, Ignasi Capellà ha obtenido la certificación PM4ESD de gestión de proyectos europeos de turismo sostenible y realiza clases en distintas universidades españolas.


 

En primer lugar, gracias a sus propios análisis del sector queríamos primero de todo conocer cómo observa el turismo actual en España. ¿Qué movimientos está experimentando el sector?

La situación del turismo en España en general es positiva, estamos en una fase de recuperación y reconversión del sector después de unos años de estancamiento. España se ha consolidado en los primeros puestos del ranking de países receptores de turismo así como de competitividad turística. También se está viviendo una diversificación de la oferta en muchos destinos, con un peso cada vez más importante del “entorno” en un sentido amplio (paisaje, cultura, naturaleza, gastronomía, arte, historia,…) y, poco a poco, se está avanzando hacia modelos de gestión más responsables. En este sentido queda mucho camino por recorrer, pero creo que se está iniciando una tendencia positiva en parte fruto de la concienciación medioambiental de la sociedad.

Aun así, hay algunos problemas graves que arrastramos desde hace tiempo y que necesitan ser superados cuanto antes ya que ponen en riesgo el desarrollo turístico futuro. Aspectos como la caída del gasto medio del turista; la reconversión de los destinos maduros; la dificultad existente para arrancar proyectos empresariales; la creación de empleos con más valor añadido; o la necesidad de impulsar nuevos modelos más sostenibles a través de la cooperación público-privada, poniendo foco en el turista y las nuevas pautas de comportamiento son, para mí, cruciales. El estudio del comportamiento turístico a través de herramientas basadas en el big data o la mejora de la sostenibilidad de los destinos son movimientos que se están empezando a producir aunque de manera incipiente.

Sabemos que, cada vez más, el turismo sostenible es un elemento a tener en cuenta en la creación de nuevos destinos, pues existe un crecimiento en la demanda de sostenibilidad turística y hotelera. ¿De qué manera cree que este auge del turismo sostenible puede transformar el paradigma turístico actual?

Esta tendencia es clave y muy beneficiosa para el sector, tradicionalmente poco preocupado por temas como la sostenibilidad o la responsabilidad social. Hay que tener presente la evolución en los pautas de consumo que se imponen en las sociedades más avanzadas, un ejemplo de esto es el movimiento intergeneracional para un consumo más justo y sostenible LOHAS (Lifestyle on Health and Sustanibility). Según estudios de distintas organizaciones de referencia como la OCDE, la OMT o la Comisión Europea, el turismo del futuro se caracterizará por:

  • una demanda de experiencias saludable y singulares
  • un diseño de productos dirigidos a públicos cada vez segmentado
  • una apuesta por la movilidad sostenible como respuesta al cambio climático
  • una estrecha relación entre actividad física, salud y bienestar que favorece el turismo activo
  • aprovechamiento de las TIC para mejorar la gestión y comercialización turística.

Hay que aprovechar estas tendencias para transformar la gestión turística de nuestro país, tanto en los destinos más maduros como en los nuevos puntos de atracción turística que se van consolidando, especialmente los que se encuentran alrededor de espacios naturales protegidos. A mi entender, es muy importante aplicar modelos de turismo más responsables, que tengan mayor consideración por el entorno, comporten mejores oportunidades y mayor calidad de vida para la población local, y una redistribución más equitativa de los beneficios de esta actividad teniendo siempre en cuenta la mejora de la experiencia del turista. Esta filosofía se está empezando a desarrollar en algunos destinos, tengo confianza en que se va a avanzar mucho en los próximos años y que esta tendencia va a comportar un nuevo paradigma en la organización del turismo, aunque queda mucho por hacer.

Entre sus clientes, destacan sobretodo actores locales y autonómicos de zona. ¿Se podría decir que la zona de la Costa Brava, por ejemplo, está reestructurando su turismo para convertirlo en una experiencia más sostenible? ¿Qué zonas puede considerar que precisan de una profunda regeneración en España?

La Costa Brava ha sido uno de los puntos turísticos más importantes de Catalunya y España; el nivel de desarrollo de la oferta es muy elevado y su reestructuración global por tanto es lenta y complicada, pero se está produciendo. Sí que hay muy buenos ejemplos a nivel local donde se está avanzando en la creación de una oferta complementaria al “sol y playa” basada en los atractivos naturales, culturales y gastronómicos del territorio, la mejora de la calidad y sostenibilidad de la oferta turística o la recuperación de espacios naturales, por ejemplo. Pero a mi entender hace falta una apuesta mayor, a nivel de toda de marca turística o incluso de país, por impulsar modelos más sostenibles y responsables que mejoren su competitividad y posicionamiento en los mercados turísticos.

La regeneración es especialmente necesaria en el litoral mediterráneo y en las islas, que han sido los destinos tradicionales para la mayor parte del turismo que venía a España. Asimismo, en las áreas de más concentración turística de ciudades como Barcelona, los síntomas de la sobrecarga ya se han hecho evidentes y es necesaria una regeneración profunda. Pero para mí es igualmente importante que las nuevas zonas que se están convirtiendo en puntos de atracción turística aprendan de estos destinos maduros y adopten nuevos modelos de gestión más responsables.

La tecnología está cada vez más presente en la experiencia del usuario a la hora de viajar, y esto parece que empieza a ser aprendido por los hoteleros. Es tema de debate que las nuevas tecnologías están cambiando los mercados a nivel global. ¿De qué manera cree usted que las nuevas tecnologías revolucionarán el sector del turismo?

La innovación y el desarrollo tecnológico están impactando en el día a día del ciudadano en todas las esferas de la sociedad, y tiene repercusión en todos los sectores económicos. Comporta un cambio de paradigma a nivel social que está afectando a la manera como nos relacionamos, la manera como nos organizarnos en sociedad, la manera de trabajar y generar riqueza, de formarnos, la atención médica, etc. También conlleva rediseño de procesos y operaciones, y la aparición de nuevos actores que están convirtiéndose en cruciales, y nuevos modelos de negocio.

Uno de los sectores donde más se está notando esta transformación digital es el turismo, solo hay que fijarse como ha cambiado la manera de viajar y como la tecnología ha impactado en las 3 fases del viaje (antes, durante y después). Desde la inspiración inicial del turista a la hora de escoger destino, la reserva de servicios turísticos, la organización del viaje, todas las tecnologías y sistemas que permiten mejorar la experiencia del turista en destino, ya sea en hoteles, restaurantes, atracciones turísticas o centros urbanos, o el auge de las plataformas P2P. Además, hay que tener en cuenta las herramientas que tenemos para compartir nuestro viaje, recomendar, vincularnos con nuestros destinos favoritos, …todo esto ya está pasando, está revolucionando el sector, y va a más.

La innovación tecnológica tiene mucho potencial para transformar la actividad turística tanto a nivel de las organizaciones públicas como de las empresas y, sobretodo, de los propios turistas. Por tanto, yo recomiendo estar atento a lo que está sucediendo en este sentido, ver lo que se está aplicando en otros destinos, realizar análisis internos que tengan en cuenta las debilidades y las potencialidades de cada destino o empresa, y buscar las herramientas adecuadas para impulsar una mejora de la competitividad, una optimización de procesos, un mayor conocimiento del turista y una mejora de la oferta global.

La Costa Brava es una zona con un amplio número de turistas, más bien centrados en el turismo de sol y playa. Aun así, la zona tiene mucho más a enseñar que no sólo sus magníficas playas. ¿Cuáles son las acciones que deben llevarse a cabo para finalizar con la estacionalización?

Es clave impulsar la desestacionalización de la zona, y hay muchas maneras de hacerlo. Por ejemplo, creando una oferta complementaria al “sol y playa” basada en la valorización de las actividades en la naturaleza, la gastronomía, la cultura e historia local, o los pueblos medievales. Los nichos de turismo activo, deportivo y de naturaleza están teniendo un gran crecimiento en Europa, muy por encima de la media del turismo convencional, y hay que poner foco en estos mercados.

La situación estratégica de la Costa Brava y la mejora de los sistemas de transporte colectivo, especialmente el ferroviario, son herramientas para promover nuevos productos turísticos que favorezcan la desestacionalización. Cada vez hay más destinos y organizadores de viajes que apuestan por la movilidad sostenible como elemento de singularización y de responsabilidad social, debido a una demanda creciente.

A través de los estudios que hacemos en DCB Turisme hemos detectado un crecimiento importante de la demanda de turismo activo, sobre todo senderismo, cicloturismo y actividades náuticas. También detectamos su creciente impacto económico en Europa y España. Se trata de productos que mezclan actividades físicas en la naturaleza con el conocimiento de la historia, la cultura y la gastronomía local. Se está produciendo un crecimiento de  operadores de turismo especializados en estos nichos, y este es un indicador clave. La Costa Brava y Catalunya en general son territorios con un gran potencial para configurar una oferta de calidad que dé respuesta a esta demanda creciente.

Además, hay que seguir potenciando eventos fuera de la temporada de verano y dirigiendo mejor las acciones de promoción a nichos de mercado específicos, con mayor nivel económico y capacidad de visitar la Costa Brava fuera de temporada. Aun así, creo que la actividad turística vinculada al “sol y playa” continuará siendo la actividad principal durante tiempo, debido al litoral marítimo que tenemos, el posicionamiento internacional y las innumerables posibilidades que ofrece para practicar deportes náuticos.

DCB ha realizado proyectos a nivel europeo, gracias a la gestión de proyectos de cooperación interterritorial. ¿Cree usted que el impulso de la Unión Europea para conseguir transformar el turismo en sostenible es suficiente?

De momento no es suficiente, y creo que esto es bastante evidente. Aun son escasos los destinos totalmente sostenibles y responsables a nivel mundial, más bien anecdóticos. De hecho, apenas existen indicadores o metodologías para analizar la sostenibilidad de un destino, que tengan reconocimiento internacional y que estén aceptadas por un volumen importante de países y organizaciones turísticas.

Es una buena noticia la creación del sistema de indicadores ETIS impulsado hace pocos años por la Unión Europea, en el que destinos catalanes con los que desde DCB colaboramos (como Torroella de  Montgrí – l’Estartit o Llançà, en la Costa Brava, o la comarca del Pallars Jussà en el Pirineo de Lleida) hayan sido elegidos destinos piloto para su implantación, e incluso hayan recibido reconocimientos a nivel europeo. La Unión Europea desarrolla políticas y lanza convocatorias interesantes para la transformación sostenible del turismo, pero es responsabilidad y competencia de los organismos locales o autonómicos estar al tanto de estas convocatorias, estructurar proyectos capaces de recibir apoyo europeo y aplicar estas políticas a nivel local.

Finalmente, cerramos la entrevista con nuestra pregunta estrella: ¿Qué es para usted la sostenibilidad?

Para mí, la sostenibilidad, ya sea de un producto, un servicio o un destino turístico, tiene que ver con su capacidad de perdurar en el tiempo. En turismo, un destino es sostenible cuando la actividad turística que en él se realiza no solo no conlleva una degradación ambiental y agotamiento del recurso, sino que contribuye además a proteger y perpetuar las condiciones naturales que han creado ese ecosistema, mejora las oportunidades de disfrutar de los espacios, ofrece nuevas oportunidades de desarrollo económico y mejora la calidad de vida de los habitantes de la zona. Como dice el lema del turismo responsable plasmado en la declaración de Ciudad del Cabo de 2002, “mejores lugares para vivir  y mejores lugares para ser visitados”.