Cada vez son más los medios de transporte que se suman a colaborar en la reducción de emisiones de C02, contribuyendo de esta forma a una mejor situación del entorno y a un manera de moverse más sostenible. Es el caso de los trenes híbridos, que combinan diferentes tipos de energía para circular reduciendo su contaminación.

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En China, la compañía CRRC, una filial de la Corporación de Ferrocarriles de China, ha diseñado un nuevo tren híbrido que funciona  a través del uso de tres fuentes de energía diferentes: el contacto con las líneas de la red eléctrica mediante el dispositivo que tiene en su techo –el pantógrafo-, un paquete de energía de combustión interna  o un paquete de baterías energía. Estos tres tipos de energía se complementan, ya que cuando una de ellas se queda sin funcionamiento las otras toman el relevo para permitir seguir con el transcurso normal del viaje.

Este nuevo funcionamiento permite a los trenes chinos reducir de manera impresionante el ruido que generan, siendo esto un beneficio tanto para los pasajeros como para los vecinos de las vías de los trenes. Además, los costes de circulación se rebajan, como lo hacen las emisiones de carbono. El tren está diseñado para ir entre 120 y 160 kilómetros por hora.

China, de esta forma, se suma a una larga lista de países que ya desarrollan trenes y servicios ferroviarios destinados a mejorar la eficiencia energética. Gracias a los objetivos instaurados por la COP21, los países más contaminantes se están concienciando de la necesidad de cambiar la manera en la que concebimos nuestros viajes y nuestros transportes.