Cada año mueren entre 2 y 4 millones de personas prematuramente por el humo que se genera en las cocinas de fuego de leña, un sistema anticuado que muchas veces no tiene las salidas de humo necesarias para evitar acumulaciones tóxicas de humos. Este grave fenómeno, que afecta a personas de todo el mundo, es el factor que ha hecho replantearse la manera de cocinar en la Universidad Carlos III de Madrid, en la localidad de Leganés.

Para evitar el excesivo humo de las cocinas y de esta manera mejorar la salud de los estudiantes, del personal y de los vecinos de la localidad, la Universidad, junto a la Alcaldía de Leganés, ha creado un sistema de cocina que utiliza los rayos del sol para cocinar a fuego lento.

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El sistema funciona a través de la refracción de los rayos del sol en ollas negras, que gracias al calientamiento del sol son capaces de cocinar a fuego lento alimentos de todo tipo: desde sopas hasta cocidos. De esta forma, se reduce considerablemente la emisión de gases tanto nocivos para la capa de ozono como para la salud de los humanos. Además, este sistema permite también ahorrar en combustibles y energía.

Los únicos platos que no pueden cocinarse a través de este sistema son los fritos, que necesitan una potencia mayor y un tiempo de cocción mayor. Esta iniciativa ha sido creada también en conjunción con el chef Chema de Isidro, activista en países en desarrollo y presentador del programa “De verdad, verdura” en el Canal Cocina.

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A través de esta sencilla iniciativa, que además utiliza materiales innovadores y sostenibles, la Universidad Carlos III es pionera en la preservación del medio ambiente a través de su cocina. Con este sencillo cambio, se pueden preservar muchas vidas, además de contribuir a un mejor desarrollo del medio ambiente.