Situado en Alcudia, en la isla de Mallorca, este resort ha ido incorporando progresiva­mente, ya desde el 2013 y hasta la actua­lidad, mejoras ambientales para reducir su consumo de energía y agua. La envolvente de los espacios climatizados se construyó con hormigón vibrado multi cámara de baja transmitancia térmica, con aislamiento térmi­co de lana mineral tipo sándwich con gran grosor de aislamiento.

Las carpinterías son de madera natural y los acristalamientos son todos aislantes, con cámara de aire. En cuanto a los sistemas activos, cuenta con una instalación de geotermia y aprovecha la energía residual de la condensación.

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En las habitaciones tanto la iluminación como la climatización se regulan mediante detec­tores de presencia. La energía residual del enfriamiento de las cámaras frigoríficas de la cocina se aprovecha para calentar el agua para los servicios de piscina exterior (SPA), con las que se ofrece servicio para deportistas en los meses de invierno, des es­tacionalizando así la oferta.

El mantenimien­to de las condiciones del agua de piscinas se lleva a cabo por electrólisis salina, y se reutilizan las aguas residuales de la depu­radora propia para el riego de jardines y lagunas.

Los logros conseguidos por todas estas mejoras son, entre otros, mejorar 2 letras en la calificación energética de los edificios afectados, pasando de una D a una B, reducir el consumo energético en la temporada 2016 en un 14’5% respecto de la temporada del 2014, y conseguir que el 65’6% del ACS utilizada en el 2015 se obtuviese gracias al aprovechamiento de fuentes de energía renovables.