Se lleva a cabo una renovación del hotel que va mucho más allá de actualizar su aspecto exterior, poner al día la accesibilidad de las habitaciones y en los servicios comunes que ofrece. Se aprovecha la actuación para mejorar sustancialmente el comportamiento energético del edificio, y su contribución al medio ambiente. Las principales medidas con un impacto ambiental positivo se centran en la fachada principal, en la medianera que queda a la vista, y en las instalaciones.

La fachada principal se renueva totalmente, y se instala una fachada acristalada de dos hojas que crea un espacio intermedio que puede funcionar según la estación del año y las condiciones exteriores de asoleo y temperatura con diversas configuraciones. En días fríos es un invernadero, atrapando aire entre sus dos hojas, que aprovechando el calentamiento pasivo que le ofrece la radiación solar, genera un espacio intermedio (cojín térmico o buffer) que reduce la necesidad de calefacción del espacio interior. En días cálidos, por el contrario, deja circular el aire entre las dos hojas acristaladas, que es reemplazado por aire nuevo y fresco proveniente de la planta bajo rasante. Se aprovecha así la inercia térmica del terreno sin necesidad de añadir ningún sistema al edificio. En días templados el aire precalentado entre las dos hojas de la fachada se puede recircular al sistema de renovación de aire interior.

La medianera se actualiza, protegiéndola térmicamente con un sistema SATE de aislamiento exterior, y con un plus tecnológico y ambiental en su acabado final respecto a los revestimientos convencionales. Se trata de un material fotocatalítico, que induce a reacciones químicas en el aire circundante de modo que el efecto final es reducir su contenido en compuestos químicos perjudiciales, y más exactamente el monóxido de Nitrógeno (NO) emitido por los vehículos diesel. El resultado se plasma en el mismo elemento, con el lema “If you read this, your’re breathing cleaner air” (Si lees esto, estás respirando un aire más limpio).

Las instalaciones mejoran en varios apartados. Se incorporan sistemas como ventilación híbrida con recuperación de calor, caldera de condensación, suelo radiante, reciclaje de aguas grises, iluminación eficiente con tecnología LED, y captación de energía solar térmica.

Se cuenta con la participación de una Empresa de Servicios Energéticos (ESE) Combinando las estrategias de financiación (leasing o renting) con las subvenciones de planes públicos (PAREER, PimaSol), se alcanza como resultado final que la factura energética del hotel antes y después de la rehabilitación se reduzca en un 51%, permitiendo un ahorro anual de más de 100.000€, y un retorno de la inversión de menos de 8 años.

Arturo Soria Caso