Hablamos con Arantza Madariaga para saber cuál es la posición del Gobierno Vasco  respecto a la situación del turismo y la sostenibilidad en esta área, qué objetivos deben alcanzarse y qué cambios hay que realizar para que el sector siga creciendo de manera estable, sostenible y próspera. Asimismo, abordaremos la inminente Cumbre Mundial del Turismo Sostenible ST+20 que tendrá lugar los días 26 y 27 de noviembre del 2015 en Vitoria -Gasteiz, País Vasco. http://www.basquetour.eus/

 


 

Arantza Madariaga_ Foto_webSegún algunos medios, Euskadi dobla el número de turistas desde la apertura del Guggenheim a unos 2,5 millones de personas. El destino turístico vasco es atractivo siendo que se ha convertido en un destino joven y emergente,  donde cabe destacar que el  “city break” motiva el 25% de las visitas. ¿Qué diagnóstico realizaría, en términos generales, usted en este sentido del sector del turismo en Euskadi?

Es cierto que, de alguna forma, el Guggenheim nos situó en el mapa turístico. Antes del museo, registrábamos un  escaso millón de visitantes siendo que en 2014 se multiplicaron a estos dos millones y medio de turistas. Existe una tendencia favorable a pesar de haber pasado por una crisis que, finalmente, hemos remontado. Especialmente los años 2014 y 2015 están siendo años muy buenos y esperamos que este final de año termine excelente para iniciar el 2016 con fuerza. Como nosotros somos de largo recorrido, creemos que iremos poco a poco incrementando nuestras visitas. No somos un destino que pueda hablar de grandes números, pues Euskadi es un destino turístico pequeño, pero deseamos crecer y consolidarnos paulatinamente.

¿Qué perfil está visitando más Euskadi estos últimos años?

La verdad es que hablamos de un público medio (ni joven ni sénior) que ronda entre los 30 y 60 años de edad  con un nivel cultural medio / medio-alto a quien le interesa vivir experiencias conociendo así nuestra cultura. En Euskadi llegan muchas parejas y familia, una tipología de visitante a quien parece gustarle la oferta que tenemos aquí.

 

La estacionalidad suele ser uno de los temas más relevantes para algunos destinos en España ¿Cuáles son, según su organización las nuevas vías a desarrollar para mantener Euskadi como un destino clave durante todo el año?

Hay algo evidente y es que el momento del verano es un punto álgido, con independencia del clima que tenga el destino: es la época vacacional por antonomasia. Uno de los factores de la estacionalidad es la conducta del turista estatal quien es el que más aprovecha la temporada de verano para su movilidad.

Desde nuestra organización, estamos intentando desestacionalizar buscando en ello alternativas concretamente a nivel europeo y dirigido al turismo sénior (personas de determinada edad con un alto nivel adquisitivo y que se mueven durante todo el año, de enero a diciembre). Por supuesto, éstos no vienen buscando sol y playa, sino más bien gastronomía, cultura, paseos, medio ambiente, bienestar,… Así pues, estamos creando producto para este perfil  de visitante internacional, incrementando así  las visitas de este turista y que ha sido el elemento clave para el aumento de visitas anuales en Euskadi.

Con ello, lo que a nosotros nos apoya para romper con la estacionalidad es este público extranjero sénior que viaja durante todo el año para disfrutar, de hecho, de mayor tranquilidad.

 

 Ahora que se ha mencionado al turista extranjero, plataformas como TripAdvisor impulsaron  un programa llamado EcoLíderes donde destaca los hoteles ecológicos para ayudar a los viajeros a planear viajes verdes ¿Cuál es, según usted, la posición de la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente en el mercado turístico en Euskadi y en qué posición se encontraría como estrategia de generar destino verde?

Euskadi es un destino que ha apostado desde siempre por la sostenibilidad. Actualmente, lo hace de forma más formal pues vamos a trabajar con la certificación Biosphere como destino sostenible. Tenemos un crecimiento paulatino y con ello respetuoso, además de las normativas medio ambientales. Un 21% de nuestro territorio es, además, parque natural, reserva de la Biosfera o Geoparque.

Es cierto que nuestra normativa urbanística no permite realizar grandes movimientos, menos todavía enfocados al turismo, con lo que se demuestra este crecimiento paulatino,  el cual ha sido razonable desde el punto de vista sostenible. Estamos trabajando desde hace tiempo con las empresas  para que se posicionen como alojamientos sostenibles implementando ECO etiquetas. Sabemos que los turistas a los que nos estamos dirigiendo, no les importa pagar más si se encuentran en un entorno respetuoso con el medio ambiente y, si se tienen en cuenta estos parámetros, hacemos ver a los hoteles que la inversión en ahorro energético, mejora de instalaciones, entre otros, son elementos de claro retorno. En ese sentido, desde nuestra organización ayudamos mediante apoyos económicos a quienes desean implementar soluciones para incluir energías renovables en sus establecimientos.

Cada vez hay más establecimientos que lo ven, y cuantos más establecimientos haya, más reconocimientos hayan y se valore por parte de los turistas, también se irá sumando más empresas. Creo que es una tendencia al alza y que el turista que lo valora es además un turista fiel, que regresa de nuevo a nuestro territorio.

 

En relación a las ayudas que estáis impulsando desde vuestra organización, ¿A qué nivel la renovación de la planta hotelera en las regiones es necesaria? ¿Cómo está el estado de renovación energética en los hoteles? ¿Es todavía mínima o está en estado avanzado?

En Euskadi tenemos la ventaja de que hay pocas grandes cadenas hoteleras y, sin embargo,  muchos negocios pequeños que,  normalmente, se sitúan en el entorno rural. Con ello, el tema de la sostenibilidad lo llevan trabajando desde hace tiempo, tanto en el ámbito del medio ambiente como desde el enfoque de desarrollo rural.

En cuestión de cadenas o empresas de hoteles más grandes (en ciudades) dependen más de cómo la cadena está desarrollando el área de sostenibilidad, pero creo que aportan cada vez más e intentamos que se incluyan en esta filosofía mediante ayudas específicas más enfocadas a este perfil de hotel. En cualquier caso, estamos trabajando mucho con las pymes pues son las que están apuntando hacia la sostenibilidad de forma gradual mediante sucesivas inversiones. De hecho, tenemos la ayuda del Ente Vasco de la Energía mediante ayudas y subvenciones medio ambientales del propio gobierno con quienes trabajamos en red,  con la finalidad no sólo de transmitir lo que puede ser mejor para los hoteles sino además ayudarles a hacerlo realidad.

De hecho, estamos viendo que por parte de las empresas pequeñas su concienciación y su compromiso está creciendo mucho, haciendo un digno esfuerzo. Al final, las grandes cadenas tienen más recursos para poder realizar reformas mayores…

Los pequeños hoteles de alguna forma necesitan distinguirse, diferenciarse. Si observan que a través de la sostenibilidad pueden provocar un valor diferenciador mejorando además su imagen, sumado a que se conviertan en un hotel más respetuoso para el medio ambiente, entonces se sensibilizan más. Especialmente los propietarios únicos y pequeñas pymes están realizando un esfuerzo con nuestra ayuda y apoyos de gobierno.

Los próximos 26 y 27 de noviembre un comité de expertos y ponentes internacionales abordarán la sostenibilidad desde diferentes visiones en la Cumbre Mundial de Turismo Sostenible en Vitoria. ¿Qué aportación cree que la cumbre ofrecerá al sector? ¿Qué implicación tiene su organización en esta celebración? ¿Podemos destacar algún tema específico que se vaya a plantear, alguna reflexión?

Tras 20 años de la aprobación de la primera carta ya ha llegado el momento de volver a revisarla siendo que el turismo ha cambiado tanto en este tiempo. En aquel entonces se empezaba a hablar del turismo responsable y sostenible, pero han sucedido muchos acontecimientos y es el momento para revisar qué hemos hecho, en qué hemos avanzado, en qué situación nos encontramos y, sobretodo, establecer la carta como una tabla de recomendaciones para quien desee apostar por la sostenibilidad en el turismo.

Aquellos destinos, como Euskadi, que quieran trabajar en destino sostenible, deben saber qué supone y qué recomendaciones hay.

Asimismo, es importante que se pueda medir, con indicadores que permitan regular y renovar este compromiso de forma más objetiva. Para nosotros, el hecho de que la Cumbre se celebre aquí, en Vitoria, representa un punto de partida para todas nuestras motivaciones, como es la certificación Biosphere. Y no se trata de la certificación en sí misma, sino de aspirar al trabajo en red: las sinergias entre instituciones y organismos, etc… , ya que el turismo es transversal y las relaciones también deberían serlo.

Hay que ir poco a poco, transmitir los discursos en orden. Desde nuestra propia organización creemos que el propio turismo puede ser un método de mantener nuestra biodiversidad, incrementar el empoderamiento local, etc. La Cumbre abordará todos estos temas, además de aspectos como la innovación, inclusive destinos con conflictos bélicos… Sinceramente, saldrán recomendaciones para los siguientes 20 años para conocer cómo trabajar en el futuro, qué turismo queremos y cómo vamos a lograrlo.

Posterior a la cumbre, ¿Cómo creéis que esta iniciativa pueda afectar, sobretodo incentivar, a Euskadi? ¿Qué impacto va a tener en el turismo vasco?

Para nosotros, traer la Cumbre Mundial del Turismo Sostenible a Vitoria tenía una doble motivación: en primer lugar, la sociabilización para hablar sobre sostenibilidad e incluirlo en la agenda de los agentes del sector y, en segundo lugar, el posicionamiento como destino comprometido con el turismo sostenible. Queremos mantener nuestro posicionamiento como destino auténtico pero además queremos trabajar para que sea sostenible.

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